Muzychuk, Mariya (UKR) vs Pogonina, Natalija (RUS)

Por Carolina Muñoz Solís

Mariya Muzychuk vs Natalija Pogonina

Mariya Muzychuk vs Natalija Pogonina

Del 16 de marzo al 5 de abril se llevó a cabo en Sochi el Campeonato Mundial Femenino, con la participación de 64 jugadoras provenientes de todos los continentes. Latinoamérica estuvo representada por las argentinas Marisa Zuriel y Carolina Luján, Yaniet Marrero de Cuba y Daisy Cori de Perú. Las jugadoras se enfrentaron de acuerdo al sistema de llaves (knock-out), un match a doble vuelta y en caso de empate debían jugar partidas rápidas, blitz y finalmente armageddon. Sistema de juego que reta los nervios y que provoca más de una sorpresa… y este campeonato no fue la excepción. Mariya Muzychuk inició con el pie izquierdo, perdiendo la primera partida del campeonato contra Yuanling Yuan de Canadá, ganando la segunda partida y obligando al desempate, en el cual se impuso fácilmente. Similar historia ocurrió contra la jugadora polaca Monika Socko, con la cual empató las dos primeras partidas. Ya con más ritmo en el torneo venció a la excampeona del mundo Antoaneta Stefanova y a la favorita del evento Humpy Koneru; para llegar a enfrentarse en semifinales contra la también indú Dronavalli Harika, con quien tuvo el match más disputado del evento. El inicio de Natalia Pogonina fue más tranquilo que el de su contricante, no así el avance del torneo: venció sin problemas a Qi Guo y Wenjun Ju, ambas de China. Sin embargo, a partir de la tercera ronda inició los matches perdiendo todas las primeras partidas, lo cual la obligó a remontar el marcador, ganándose el sobrenombre de “the queen of must-wins situations”. Así fue contra la francesa Marie Sebag, la china Xue Zhao y Pia Cramling, quien a sus casi 52 años también tuvo un excelente torneo, destacando su técnica en los finales. De esta forma llegaron a la final dos guerreras, caracterizadas por competitividad, su juego dinámico y la capacidad de salir, más de una vez, de situaciones realmente difíciles. Nota aparte merece el aspecto político: se enfrentaban una jugadora rusa contra una ucraniana, hecho que ya había despertado cierto morbo en la olimpiada de Tromso debido al conflicto que mantienen estos países por Crimea, y a raíz del enfrentamiento de ambos equipos femeninos; siendo el resultado favorable también a las ucranianas. !Si los conflictos se disputaran en los tableros! Durante el match final (a cuatro partidas), la menor de las Muzychuk supo manejar los colores a su favor: logró empatar, no sin contratiempos, las partidas con piezas negras y ganó contundentemente su partida con piezas blancas. De esta forma llegaba a la cuarta partida con marcador favorable de 2- 1, quedando a un empate del campeonato mundial. Situación por supuesto de doble filo.

Por Carolina Muñoz Solís

Publicada en la Revista Todo México es Ajedrez, Año 1, No. 2, mayo 2015.

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